"La pregunta no es qué hicimos para Baron B. La pregunta es qué NO hicimos."
Hay marcas que piden productos y marcas que buscan visiones. Nuestra historia con Baron B es el relato de cómo La Moretta pasó de ser un taller de máscaras a convertirse en un laboratorio de identidad para una de las etiquetas más exclusivas del país.
El primer encuentro: Faena, máscaras y un encargo que lo cambió todo
Todo empezó, como casi siempre en nuestra casa, por las máscaras. Era el primer ciclo de las noches de Le Baron by Baron B en el Faena Hotel de Buenos Aires. Una noche con figuras como Chino Darín y Mónica Antonópulos, con una energía que merecía algo más que accesorios genéricos.
Nos pidieron antifaces dorados y negros de lujo. Hasta ahí, territorio conocido. Pero entonces apareció el primer desafío real: necesitaban props que nadie lograba realizar con el nivel de detalle que la marca exigía. Diseñamos varas con terminación de acrílico y cigarreras artesanales en pana, antílope y seda para entregar cada pieza. Esa primera noche nos enseñó algo fundamental: Baron B no buscaba proveedores, buscaba cómplices creativos.

El material de la India: Cuando el taller se anticipa al cliente
Llegó un nuevo ciclo y la conversación cambió. Ya no buscaban solo antifaces; la pregunta fue: “¿Qué se les ocurre?”.
Hacía unos años habíamos traído de la India unos encajes bordados con una densidad de brillo y una textura que sentíamos que "tenían dueño", pero que todavía no lo habían encontrado. Al ver la estética de esa temporada, supimos que era el momento. Esos tocados se convirtieron en la firma de ese año, demostrando que para innovar hay que saber escuchar a los materiales.

Las coronas, los strass: cada ciclo, una apuesta mayor
Los ciclos de Le Baron seguían, y nosotros nos habíamos vuelto parte del ritual de preparación. Seguíamos haciendo las boquitas y bigotes —ya parte de la identidad del evento—, pero cada temporada traíamos algo nuevo.
Coronas con espejos facetados, flores con strass y pedrería. Materiales que veíamos exclusivos, que nos sacaban la respiración de lo bellos que eran. Esos estaban destinados a un Le Baron.

De evento puntual a colección en evolución permanente
Para un nuevo ciclo, recibimos una consigna que nos dio total libertad: "Si se les ocurre algo más, mejor. Tiene que seguir siendo con la elegancia de Baron B pero más modernos". Ese fue el puntapié para proponer los tocados en bronce soldados a mano con strass, piezas que requerían tanto trabajo de joyería como de moda.

Empezamos a resolver cada necesidad con una propuesta creativa integral: desde carteles grabados en láser con la mítica pregunta "Où est le Baron?" sobre materiales preciosos, hasta fajas con microstrass para las anfitrionas. Con el tiempo, el encargo se convirtió en una colección en constante crecimiento.

Creamos chokers grabados con la corona, collares de múltiples estilos, turbantes y vinchas en terciopelo o pana con plumas y piedras, e incluso piezas puntuales para el prestigioso Prix de Baron B.

Cada elemento fue diseñado para que quien lo portara comunicara la esencia de la marca sin decir una sola palabra.

Nuestra filosofía: El presupuesto como mapa
Algo que valoramos profundamente de esta relación es la honestidad de la marca respecto al presupuesto. Para nosotros, la claridad no limita, potencia.

En el diseño de accesorios existen miles de técnicas para resolver un mismo brief. Una máscara puede nacer desde una base de papel o una de inyección; en ambos casos llegaremos a un resultado de excelencia si sabemos elegir el camino correcto. Cuando sabemos con qué contamos, no pensamos en lo que no se puede hacer; pensamos en cómo llegar a la meta de la forma más creativa. El presupuesto no es un obstáculo, es el mapa.

Lo que aprendimos de esta colaboración
Trabajar con Baron B nos enseñó la diferencia entre hacer accesorios y construir identidad. Cada noche de Le Baron exigía una coherencia estética absoluta, desde el cartel en la puerta hasta el detalle en el tocado de la última invitada. Nuestra responsabilidad es sostener esa coherencia en todo lo que se toca y se luce.



